Primero, revisar el inmueble
La debida diligencia debe confirmar titularidad, gravámenes, uso de suelo, adeudos, posesión y coherencia entre documentos, realidad física y registro. Una promesa de compraventa no sustituye esa revisión.
La estructura depende de la ubicación y el propósito
La nacionalidad del comprador, la ubicación del inmueble y el uso previsto influyen en la estructura. En ciertos supuestos puede intervenir un fideicomiso bancario. Si la adquisición se vincula con una empresa o inversión, también deben revisarse obligaciones corporativas y fiscales.
El cierre necesita coordinación
Notaría, banco, partes, asesores y registro trabajan con tiempos distintos. Una lista de condiciones de cierre permite saber qué documento falta, quién debe entregarlo y cuándo es seguro liberar recursos.